Noticias

Denuncian violencia obstétrica en el Hospital Galenia de Cancún

  • La Dra. Perla Marilú Hernández Ojeda lastima a recién nacida.

Cancún, Quintana Roo, 12 de enero.- Denuncia una pareja en redes sociales a la Dra. Perla Marilú Hernández Ojeda por negligencia médica y violencia obstétrica a una recién nacida siendo lesionada durante el parto, la doctora en su desesperación e inexperiencia por sacarla la lesionó y, como consecuencia de su mala praxis arranco de raíz en su mayoría los nervios del brazo izquierdo de nuestra hija.

La narración de la madre, es la siguiente:

‘’Como a muchas otras parejas, trajo a nuestra familia una nueva integrante: Constanza. Nuestra primera hija. Manuel y yo esperábamos con ansias la llegada de nuestra pequeña, preparamos todo para su llegada, entre otras cosas decidimos que nacería en Hospital Galenia Cancún, por lo que consideramos buscar un especialista en ese hospital para que diera seguimiento a mi embarazo, así fue que llegamos con la doctora PERLA MARILÚ HERNÁNDEZ OJEDA, quien tiene su consultorio en el número 314 de ese hospital.

Al ser papás primerizos confiamos en todo momento en la atención que la ginecóloga Perla daba a mi embarazo, acudimos mensualmente a consulta y seguimos todas sus instrucciones, durante mis consultas mensuales, ella siempre nos dijo que era importante llevar un seguimiento de la talla y peso de Constanza ya que un bebé grande corría riesgos de salud; mi fecha probable de parto fue el 19 de febrero de 2016, por lo que el 18 del mismo mes, acudimos a consulta con la doctora Perla, quien nos dijo que Constanza debía nacer en el transcurso de ese o del siguiente día pues yo ya tenía contracciones.

Cabe mencionar que durante el último mes, la doctora Perla en ningún momento pesó o midió a Constanza mediante ultrasonido, pues al cuestionarla se limitaba a hacer cálculos respecto del peso y talla de Constanza por lo que, por criterio de la ginecóloga decidimos que nuestra hija nacería mediante parto natural.

A las 4:00 am del 19 de febrero rompí fuente, por indicación de la doctora Perla acudimos al hospital y fui ingresada para la atención de mi parto, durante toda la mañana del mismo día estuve en trabajo de parto y en por lo menos una ocasión al serme insoportable el dolor de las contracciones, le suplique a la Dra. Perla que me realizara una cesárea, ella se limitó a decirme que no me haría una cesárea pues su criterio era que yo debía continuar con el parto natural pues tanto mis condiciones como las de Constanza eran óptimas para un parto natural.

Así llegaron aproximadamente las 4:45 de la tarde, donde tras una hora de pujar por indicaciones de la ginecóloga para que la bebe “se pusiera en posición” fui trasladada a la sala de expulsión donde nacería Constanza, tras pujar y pujar Constanza no nacía, yo me daba cuenta de la frustración de la ginecóloga e incluso ante el fuerte dolor que sentía le pedí que sacara a mi bebé, la respuesta que recibí de la doctora fue un gran ¡Cállate!

Tras algunos minutos vi como la doctora sostenía a Constanza en los brazos, vi como se la entregaba a la pediatra que se encontraba esperado para recibirla, escuche como la ginecóloga decía “doctora no respira”, y se la entregaba, quien al recibirla pidió oxígeno a las enfermeras e intubo a Constanza, tras un minuto de reanimación Constanza respiró.

Este fue el minuto más largo y doloroso de mi vida, nuestra hija había nacido prácticamente muerta. Constanza peso 4150 kgs. y midió 58 cms., es decir tenía la medida de un bebé de 3 meses no por su peso sino por su altura, por lo que consecuentemente fue una bebé de proporciones más grandes, nuestra hija debió de haber nacido mediante cesárea y no por parto natural, por negligencia y descuido de la ginecóloga quien no tenía la menor idea de la talla y peso de nuestra hija, Constanza fue lesionada durante el parto, la doctora Perla en su desesperación por sacarla la lesionó y como consecuencia de su mala praxis arranco de raíz en su mayoría los nervios del brazo izquierdo de nuestra hija.

Al día de hoy Constanza fue diagnosticada con una lesión de plexo braquial severa, a sus 10 meses se le han practicado 2 riesgosas cirugías, las cuales han puesto en peligro su vida, la primera a los 3 y la segunda a los 6 meses, esto para transferirle nervios al brazo lesionado, esperando que recupere algún grado de movilidad, pues el movimiento de su brazo es prácticamente nulo, acudimos a terapia física de rehabilitación 5 veces a la semana.

En cada sesión Constanza sufre y llora desesperadamente, tenemos la esperanza de que nuestra hija se recupere, no sabemos cuánto tardara o cuanto se recuperara. Su desarrollo se ha visto limitado y no es igual que el de otros bebés, ya que solo dispone de su brazo derecho…es tanto como si no tuviera el brazo izquierdo, pues el uso de este es nulo.

Hemos hecho grandes gastos para su atención, pues nos hemos tenido que trasladar en muchas ocasiones a la ciudad de Guadalajara, donde se encuentra el especialista que la atiende, hemos cubierto gastos de traslado, transporte, hospedaje, honorarios y cuentas hospitalarias entre otros. Además esperamos que como hasta ahora no aparezca ninguna secuela neurológica en nuestra hija, como consecuencia del minuto que estuvo sin oxígeno al nacer.

Por la negligencia de la Dra. Perla Marilú Hernández Ojeda, nuestra bebé se encuentra como ahora lo está, por no haber tomado previamente al parto las medidas necesarias para asegurarse de las condiciones de nuestra hija, hoy rezamos y lloramos esperando que Constanza se recupere de la mejor forma posible.

Hemos tomado las medidas legales necesarias para tratar de asegurarnos que nadie más tenga que pasar por las manos de esta mujer y sufrir lo que hasta ahora hemos pasado, pues únicamente se interesó en su bienestar económico, incluso tras haber lesionado a nuestra hija, envió a su secretaria a hacernos el cobro total de sus honorarios.

Hemos esperado estos diez meses para escribir estas palabras porque nos hemos dedicado a buscar la salud de nuestra hija, pues la doctora no se ha hecho responsable de sus acciones, se limitó a cubrir una consulta y un boleto de avión para una revisión de Constanza y después de eso no volvió a aparecer, esto a pesar de habernos dicho que se haría responsable de todos los gastos para la recuperación de nuestra hija.

Deseamos que nadie más pase por esto como consecuencia de la mala praxis de PERLA MARILÚ HERNÁNDEZ OJEDA, pues como la propia doctora nos manifestó, nuestra bebé esta viva de milagro, esperamos que nuestra experiencia ayude a otras parejas y que no caigan en las manos de esta mujer.

Hoy fue nuestra hija quien milagrosamente sobrevivió a una negligencia, mañana puede ser tu hija o hijo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *