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La angustia después del incendio en albergue de Guatemala; velada por las niñas muertas

  • Un joven del centro relató que las chicas estaban encerradas bajo llave en un aula al momento del suceso y denunció que las autoridades tardaron mucho en reaccionar.

Guatemala, Guatemala.- El número de jóvenes muertas en Guatemala tras el incendio ocurrido en un albergue infantil aumentó a 34, mientras que 20 permanecen ingresadas por el fuego que surgió cuando protestaban por supuestos abusos sexuales y físicos.

Doce de las víctimas perdieron la vida en las últimas horas y las que siguen internadas presentan quemaduras de hasta cuarto grado, por lo que la mayoría de ellas, de entre 12 y 17 años, está en estado grave y el riesgo de mortalidad es alta.

“Vivo un tormento desde que anoche me enteré que varios patojos -niños o jóvenes- intentaron escapar. Vinimos ayer en la noche pero nos dijeron que viniéramos hoy, no sé nada de mi hija desde hace dos días”, cuenta angustiada Azucena Reyes, madre de una niña de 13 años.

Azucena forma parte de las decenas familiares que se han agolpado a las puertas del centro para menores Hogar Seguro Virgen de la Asunción, situado las afueras de Ciudad de Guatemala, donde este miércoles ocurrió un incendio que hasta el momento ha dejado 31 niñas y adolescentes muertas.

Desde las 08:30 del miércoles, los padres acudieron al hogar, pero sólo encontraron ambulancias, patrullas y un celoso silencio de las autoridades que en algunos casos tardaron más de diez horas en brindar información oficial.

Junto a Azucena se encontraba Carlos Ramírez, un joven oriundo del oriental departamento de El Progreso, ubicado a 55 kilómetros de la capital, quien dejó de lado su trabajo como camionero para trasladarse a la capital, aunque como muchas familias no obtuvo información.

“No sé nada de mi hermana, tiene 16 años y por problemas familiares se fue de la casa. La familia puso la alerta, la encontraron y la trajeron acá. Mi madre está enferma y no pudo venir”, aseguró mientras cruzaba los brazos de forma nerviosa.

El joven explicó que no han tenido información de la adolescente desde hacía tres días y que pese a que entregó los datos de su hermana y de él a la policía en cuanto llegó, nadie le dijo cuál era la situación de la joven.

A eso de las 11 de la mañana del miércoles al menos unas 150 personas se aglomeraban en la entrada del hogar, que alberga a menores víctimas de violencia familiar.

Algunos que estaban en el lugar desde primeras horas de la mañana, ante la falta de información oficial, optaron por retirarse y verificar en los hospitales públicos por su cuenta si sus familiares habían sido trasladados.

Nadie dice nada

A partir del mediodía varios autobuses con menores salieron del albergue y los familiares denunciaron que no fueron notificados sobre el traslado y el lugar adonde los llevaron es desconocido.

Cuando los camiones salían del lugar, varias madres corrieron detrás de ellos, gritando los nombres de sus hijos con la esperanza de saber si estos estaban bien, pero todo el esfuerzo fue en vano.

“Son unos ingratos, hay 19 jovencitas muertas ahí adentro, más de 30 fueron llevadas al hospital, deben de tener los nombres, son humanos y no son animales a quienes están cuidado”, vociferaba Rolando Hernández a los oficiales de la Procuraduría General de la Nación.

Aunque la Policía Nacional Civil instaló una mesa de atención para los familiares de los menores desde mediodía, no fue hasta las 18:00 que algunos padres comenzaron a recibir información de sus hijos.
Sin embargo hasta el momento hay muchas familias que aún no tienen certeza de qué pasó con sus familiares.

 

Con información de Semana

 

 

 

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