Las feministas hemos tenido muy presente que las mujeres hemos estado en el corazón de las realidades sociales que la izquierda aborda críticamente. Es decir, el feminismo es de izquierda. Y la izquierda en nuestro país con todas sus corrientes políticas nos deben mucho a las mujeres, niños, niñas y adolescentes, en la actualidad, el feminismo y la izquierda nos encontramos algo alejados por diversas desconfianzas.
Opinión

Lo que no se nombra no se ve: las mujeres del 68 por Gely Pacheco

Gely Pacheco | Estudió Artes Visuales y se ha especializado en materia de Género y Comunicación. Se dedica a la creación e investigación partiendo del arte y la cultura. Coordinadora de Voces Feministas e integrante del Frente Feminista de Chiapas y de la Red Colectiva Ciudadana para la Prevención de la Violencia Feminicida

Por Gely Pacheco | @Gelypm

Las feministas hemos tenido muy presente que las mujeres hemos estado en el corazón de las realidades sociales que la izquierda aborda críticamente. El feminismo es de izquierda. Y la izquierda en nuestro país con todas sus corrientes políticas nos deben mucho a las mujeres, niños, niñas y adolescentes, en la actualidad, el feminismo y la izquierda nos encontramos -algo- alejadxs por diversas desconfianzas.

Hoy se conmemora 49 años del movimiento estudiantil que terminó en una tragedia más en México. El movimiento de 1968 respondía al régimen de autoritarismo de Gustavo Díaz Ordaz, presidente de la República. El interés de las personas, en los sesenta, se volcó en tener un gobierno con mayor apertura en la que pudieran participar. Y este interés fue compartido por muchas mujeres que se hicieron presentes en las diversas protestas.

Investigadoras, escritoras, periodistas y sobrevivientes han escarbado entre los escombros y los recuerdos para visibilizar a las mujeres del 68. Como Argelia González, maestra en Historia Moderna y Contemporánea con su documental ”Mariposas en un mundo de Palabras’’ en el que plasma la “participación masiva femenil que abarca desde las abuelas, madres, hermanas, académicas y estudiantes que apoyaban al movimiento”.

La misma Rosario Castellanos escribió el texto al que llamó ‘’Memorial de Tlatelolco’’, un fragmento de éste fue incluido en el Monumento a los Caídos que se encuentra ubicado en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México:

¿Quién? ¿Quiénes? Nadie. Al día siguiente, nadie.

La plaza amaneció barrida; los periódicos
dieron como noticia principal
el estado del tiempo.
Y en la televisión, en la radio y el cine
no hubo ningún cambio de programa,
ningún anuncio intercalado ni un
minuto de silencio en el banquete.
(Pues prosiguió el banquete.)

En este monumento, se puede leer sólo el nombre de tres compañeras: Ana María Maximiliano Mendoza, de 19 años y estudiante de la Escuela del Valle de México; el de Ana María Teuscher Krüger, estudiante de medicina (también de 19 años) y el de Agustina Matus Campos, ama de casa de 60 años. Todas ellas perdieron la vida por los impactos de las balaa. Y seguramente como la misma inscripción en el monumento señala lo señala ‘’y muchas otras compañeras cuyos nombres y edades aún no conocemos’’.

Elena Poniatowska rescata los nombres de Ana Ignacia Rodríguez Márquez conocida como ‘’La Nacha’’, estudiante de derecho presa en Lecumberri en diversas ocasiones por manifestarse, sin desistir a estas detenciones. En una entrevista en el 2008 para la Revista Proceso, la exbrigadista afirma que las mujeres que participaron en las movilizaciones y tenían como consignas la libertad y el cese a la represión, no han sido reconocidas debidamente.

 

Ana Ignacia Rodríguez Márquez conocida como ‘’La Nacha’’ Cortesía: © izquierdamexicana.com

Roberta Avendaño “La Tita” también estudiante de la Facultad de Derecho de la UNAM en 1968 era representante de la Facultad de Derecho en el Consejo Nacional de Huelga. En entrevista para Nexos afirma: ‘’Quizá el 68 es a la izquierda como la Revolución al PR (…) Los compañeros me atacaban. Decían que la Facultad debería estar representada por un hombre. Por un orador. Pero las bases me sostuvieron: yo controlaba bases, no grillos, era muy majadera y así me apoyaban’’.

Como bien lo señala ‘’Tita’’ Avendaño es que a pesar de han transcurrido 49 años de este movimiento estudiantil, las cosas no han cambiado. No son muy distantes. Las mujeres seguimos siendo invisibilizadas en la izquierda, nuestras demandas no son tomadas en cuenta y los compañeros no dejan de atacarnos si una mujer decide ir más allá de ser brigadista, botear en los semáforos, cuidar las y los hijos, hacer el café.

Ya pasaron cuarenta nueve años de una búsqueda de justicia y de derecho a saber. Hasta la fecha no se ha logrado esclarecer la cantidad de asesinados, asesinadas, heridos, heridas, desaparecidos o desaparecidas, incluso de las personas encarceladas. Continúa la política del ocultamiento de la información, la práctica de eliminación de registros y la fabricación de las verdades ‘’oficiales’’.

Conmemoramos un año más de quienes se atrevieron a sacar la voz y empuñar la mano. Y a ellas, cuyos nombres y edades aún no conocemos. Pero que muchas sabemos y reconocemos de su participación de las mujeres en el 68.

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