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El papel de la mujer en la Revolución Mexicana, aquí te las presentamos

  • Periodistas, conspiradoras, coronelas y soldaderas: muy pocas se salvaron del anonimato.

México, 20 de noviembre.- La lucha armada revolucionaria (1910-1917) contó con la participación de hombres y mujeres en los distintos grupos, sectores y clases que trataban de dar forma a una nueva nación. ¿Qué significa entonces hablar de la presencia de las mujeres en la Revolución mexicana? Significa recuperarlas como sujetos históricos que lucharon y participaron en forma comprometida, desde los distintos frentes, en las diversas facciones y etapas del proceso revolucionario. Gracias a una investigación elaborada por Lorena Hernández Reyes, de la Universidad Autónoma del Estado de México, hoy conocemos los nombres de numerosas mujeres que arriesgaron todo por un ideal. Aquí te presentamos algunas:

Periodistas

Se sabe, eso sí, que la colaboración de la mujer en la Revolución Mexicana va más allá del campo de batalla. Hubo mujeres periodistas que determinaron algunos cambios y, así, el curso de la historia:

-Juana Belén Gutiérrez de Mendoza. Dirigió el periódico Vésper, que defendía a los mineros y combatía la dictadura.
-Guadalupe Rojo viuda de Alvarado. Estuvo a cargo del periódico Juan Panadero, difundido en Guadalajara y la Ciudad de México. Estuvo presa en la cárcel de Belén por defender a los campesinos de Yautepec.
-Emilia Enríquez de Rivera, “Obdulia”. Expresaba ideas revolucionarias en la revista Hogar.
-Julia Sánchez, “Julia Mata”. Lanzó violentas críticas a la oligarquía en El látigo justiciero.
-Dolores Jiménez y Muro. Desde la sierra de Guerrero, fue coronela redactora del Plan Político y Social, un documento escrito por revolucionarios de cinco entidades de la República en que se desconocía el régimen porfirista.
-María Hernández Zarco. En 1913, cuando todas las imprentas de la capital se negaron a imprimir el discurso del senador Belisario Domínguez (que condenaba el régimen de Victoriano Huerta), ella lo hizo a escondidas.
-Hermila Galindo. Fundó la revista Mujer Moderna, solicitó el voto femenino en 1916 e hizo propaganda a favor de Venustiano Carranza.

Las conspiradoras

Pocas, pero efectivas. Las mujeres de la familia Serdán participaron activamente en complots, paso de armas, correspondencia y difusión de noticias: Carmen Serdán, Carmen Alatriste y Francisca del Valle (respectivamente, hermana, madre y esposa de Aquiles Serdán).

Por otra parte, Guadalupe, Rosa y María Narváez coordinaron las operaciones en el estado de Puebla, imprimieron y repartieron proclamas, y distribuyeron armas para luchar contra el régimen de Díaz. Estamos ante las primeras colaboradoras del movimiento precursor.

Coronelas y soldaderas

En el caso de las que le entraban a los balazos, la lista es más pequeña, pero se conoce el caso de dos coronelas que, en efecto, tenían gente a su cargo:

Carmen Alanís se levantó en armas en Casas Grandes (Chihuahua) y participó en la toma de Ciudad Juárez con 300 hombres a su mando. Juana Gutiérrez de Mendoza y La China comandaron un batallón formado por las viudas, hijas y hermanas de los combatientes muertos.

En cuanto a las soldaderas, el término de por sí me hace ruido: no soldadas sino soldaderas, porque su función estaba supeditada a los soldados.

Julio Guerrero en su libro La génesis del crimen en México, publicado en 1901, aporta una caracterización de las soldaderas decimonónicas:

“Estas mujeres durante el día no tienen más hogar que la calle; y la cuadra del cuartel en la noche. Sentadas en la banqueta, con el perro á sus pies, y el muchacho recostado contra el canasto, forman frente á los cuarteles, grupos que ocupan media calle; acompañan al marido ó amacio en sus marchas militares, llevando á cuestas al niño de brazos, al canasto lleno con ropa y los trastos de guisar […] La mayor parte son concubinas de los soldados pero fieles, y jamás tienen dos amacios á la vez […] Son celosas y valientes, habiendo, muchas veces, saqueado las poblaciones pequeñas; pues se encargan de procurar alimentos á la tropa; y los consiguen por la fuerza, cuando los rehusan los dueños de tiendas, corrales ó rancherías”.

 

Asociaciones femeninas y sindicalistas destacadas en la revolución

Numerosas mujeres fundaron clubes liberales y antirreleccionistas, y mantuvieron el espíritu de lealtad a la democracia y protesta contra la usurpación Huertista. La profesora María Arias Bernal organizó el Club Lealtad, junto con Dolores Sotomayor, Inés Malváes, María Elvira Bermúdez y Eulalia Guzmán.

Aparte de defender a los presos políticos y difundir noticias y propaganda, todas las semanas organizaban manifestaciones ante la tumba de Madero y Pino Suárez.

Mención aparte merecen las mujeres que fundaron en 1906 la Sociedad de Empleadas de Comercio, ellas fueron precursoras del sindicalismo. Sus actividades fueron principalmente asistenciales: fundar academias de comercio, de música, un gimnasio, una caja de préstamos a socias enfermas.

Estas precursoras tienen nombre y apellido, entre ellas Isabel Díaz de Pensamiento, Anselma Sierra, Carmen Cruz, Margarita y Guadalupe Martínez y Lucrecia Toriz.

 

Con información de Belelu, ActitudFem y Voces Feministas

 

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