Noticias

Hoy hace dos años fue asesinada Berta Cáceres en Honduras

Han pasado dos años desde que el mundo se sacudió ante la terrible noticia del asesinato de la ambientalista hondureña, Berta Cáceres, defensora y líder de la comunidad indígena Lenca, a la que pertenecía.

Co-fundadora del Consejo Cívico de Organizaciones Indígenas Populares de Honduras (COPINH), Berta dedicó gran parte de su  vida a impulsar, reivindicar y generar reconocimiento de los derechos políticos, sociales, culturales y económicos de los pueblos y comunidades indígenas de su país.

El 2 de marzo de 2016 un grupo de personas entró a casa de Berta y le disparó, hiriendo también al activista mexicano Gustavo Castro, quien fingiendo estar muerto, salvó la vida. La aterradora escena es una realidad que lamentablemente viven cientos de defensores de derechos humanos y del medio ambiente en todo el planeta.

De acuerdo con el informe de la organización Global Witness, publicado hace un mes, 197 defensores y defensoras de la tierra y el medio ambiente fueron asesinados en 2017  por enfrentarse contra gobiernos y empresas alrededor del mundo. América Latina ocupa el primer lugar de esta represión y México está en el cuarto sitio de los países más peligrosos para los defensores del medio ambiente.

Berta Cáceres fue perseguida, amenazada e intimidada en múltiples ocasiones hasta que la asesinaron por su trabajo en la defensa de los derechos del pueblo Lenca, la mayor etnia indígena hondureña, que rechaza la represa de Agua Zarca, en el Río Gualcarque, sagrado para las comunidades indígenas y vital para su supervivencia.

La lucha de Berta tocó grandes intereses empresariales y consiguió que el Banco Mundial  y uno de los principales constructores de presas en el mundo se retiraran del proyecto. Su labor fue reconocida internacionalmente y en 2015 recibió el Premio Goldman, uno de los máximos reconocimientos por la defensa de medio ambiente, donde en su discurso dijo: ¡Despertemos! ¡Despertemos humanidad¡ Ya no hay tiempo.

Detienen a autor intelectual del asesinato de Berta Cáceres

Las autoridades de Honduras detuvieron este viernes al presidente de la empresa Desarrollos Energéticos S.A. (DESA), David Castillo, acusado de ser el presunto autor intelectual del asesinato de la líder indígena Berta Cáceres.

Bertha Zuñiga escribió una carta para su madre a través del El Periódico El País:

 

Una madrugada, hace dos años en México, recibí la llamada que confirmaba lo que usted tanto nos advirtió: que un día la iban a matar por su lucha. En ese momento supe que teníamos que asumir la búsqueda de justicia con la fuerza con la que usted hubiese luchado. Lo que no sabía era cómo iba a enfrentar a tanta impunidad.

En ese momento hice la maleta, llamé a mis hermanos y salí para Honduras a acompañarme en el dolor con quienes siempre estuvieron a su lado: la gente del Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras (COPINH), sus compas.

Hacía unos días habíamos conversado largamente, usted me contaba sobre las amenazas de los hombres de Desarrollos Energéticos S.A. en una más de las manifestaciones de la comunidad de Río Blanco en contra de la represa Agua Zarca que estaban construyendo. Me comentó de lo bien que iba el taller comunitario de energías alternativas que facilitaba Gustavo Castro, el único testigo de su muerte. Recuerdo cuando hicimos el comunicado para rechazar la inversión de los bancos Netherlands Development Finance Company, Finn Fund y Banco Centroamericano de Integración Económica, y cómo me explicaba que toda la violencia en ese proyecto era culpa de su dinero.

Me inundó el miedo de que el Estado que la persiguió y criminalizó dejara en la impunidad su muerte. Pero nunca imaginé que lo hiciera de una manera tan abierta y de las tantas irregularidades que afrontaríamos intentando llegar a la verdad.

Mami, no exagero, hemos hecho todo lo que podemos para llegar a la justicia: denuncias, manifestaciones, investigaciones independientes, demandar sin cesar nuestra participación en la investigación, intentar cancelar la ilegal concesión que originó todo. Hemos avanzado. ¡Pero qué va! No le miento, la mafia que protege a los máximos responsables de su muerte es muy poderosa.

Cada palabra suya, cada lección que me dio me han acompañado para no dejarme tragar en la tristeza. He viajado a todos los lugares posibles para denunciar el hecho y para contarles que usted habita en la lucha de las comunidades que desafían a los poderosos. Hoy camino por Río Blanco con la absoluta certeza de que ese territorio seguirá siendo libre y que llegaremos a la justicia verdadera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *