Alerta de Género

Frente Feminista de Chiapas repudia asesinato de Celia Marroquín durante evento de PROSPERA

* Diversas organizaciones que integran este frente repudian enérgicamente el asesinato Celia Marroquín de Paz, de 78 años de edad, un crimen perpetrado por el Estado Chiapaneco al crear escenarios peligrosos para las mujeres y, que cuenta con una Declaratoria de la Alerta de Violencia de Género por violencia estructural y feminicida. 

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas a 19 de marzo de 2018

A LAS MUJERES Y HOMBRES EN CHIAPAS, JÓVENES, NIÑAS Y NIÑOS

A LA SOCIEDAD CIVIL MEXICANA

A LAS AUTORIDADES DE ONU MUJERES

A LOS PODERES DEL ESTADO MEXICANO

A LA COMISIÓN ESTATAL DE DERECHOS HUMANOS

A LA OPINIÓN PÚBLICA

Las organizaciones feministas de Chiapas nos dirigimos a la sociedad civil, a los tres niveles de gobierno e instancias internacionales para repudiar el asesinato de Celia Marroquín de Paz, una mujer de 78 años de edad, luego de caer aproximadamente tres metros en una alberca vacía de la Unidad Deportiva de Tonalá. Un crimen que se perpetró por parte del Estado Chiapaneco pues no atiende las causas estructurales de la violencia feminicida y, al contrario crea escenarios peligrosos para las mujeres, mostrando a todas luces la violencia estructural que vivimos las mujeres.

El pasado, lunes 12 de marzo en Tapachula, decenas de mujeres fueron auxiliadas por elementos de protección civil y por sus compañeras asistentes al evento de entrega del salario rosa quienes se vieron afectadas por el calor, tras siete horas de espera bajo temperaturas de 40 grados. Sufrieron desmayos, insolación y deshidratación.

En las últimas décadas, el acarreo y el uso de programas sociales ha sido utilizado por parte de los Partidos Políticos y del gobierno en turno como una estrategia de condicionamiento de estos programas sociales que se aprovecha de la pobreza de las mujeres en un ejercicio turbio y retorcido del poder Estatal.

El corporativismo mexicano que por décadas mantuvo al PRI en la silla presidencial, debilitado por la instauración del modelo económico neoliberal, la desaparición de los beneficios sindicales y el abandono del campo a provocado que en la actualidad, el Estado carezca del amplio apoyo obrero y campesino del que gozaba antaño. En este contexto, la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) y la Secretaría para el Empoderamiento de las Mujeres (SEDEM) se han convertido en la nueva central que manipula a grandes masas al antojo de quienes detentan el poder.

Los programas sociales como PROSPERA, apoyos a madres solteras y recientemente el “salario rosa” más que abonar al desarrollo social para el que supuestamente fueron creados, gestionados e impulsados, son las anteojeras que guían a miles de mujeres a llenar eventos gubernamentales y bajo amenazas de perder sus beneficios, las coacciona hacia una marca en la boleta electoral sobre el escudo del opresor. La Feminización de la Pobreza, como lo ha señalado la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el creciente empobrecimiento tanto material, como de condiciones de vida y de los derechos fundamentales de las mujeres, a consecuencia de políticas sociales que no resuelven esta situación, así como, de la falta de ajustes estructurales para resolver este problema, que va más allá del trabajo gratuito de las mujeres en el hogar. Además, en el 2017, De acuerdo a investigaciones que ha realizado la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (FEPADE), se registró por primera ocasión una “Feminización del delito electoral”.

Como feministas y como mujeres, repudiamos y aborrecemos el uso político del cuerpo y la dignidad de las chiapanecas, quienes víctimas de un sistema corrupto y ominoso, que carece del más mínimo respeto por la vida y el bienestar de su población, las moviliza y las mantiene cautivas a punta de pases de lista durante horas. Ahora, ante las próximas fechas electorales, la utilización de las mujeres se ha recrudecido y con ello la cara cruel de quienes dicen gobernar para el pueblo. Estos casos son claros ejemplos de la violencia estructural a la que somos sometidas las mujeres en México y en Chiapas. Para el Estado mexicano, las mujeres precarizadas y clasemedieras somos carne de cañón. Ante estos acontecimientos denunciamos:

– El feminicidio de Celia Marroquín como un crimen de estado, las mujeres no mueren en los eventos, son asesinadas por la omisión, la irresponsabilidad y la sed de poder de los representantes espurios del Estado.
– Exigimos justicia para Celia y su familia.
– Exigimos justicia para las mujeres utilizadas y presas de un sistema que no respeta ni su vida ni su dignidad humana, el cese a la violencia y el empobrecimiento de las mujeres.
– Exigimos se atienda la violencia estructural, hace un año y cuatro meses, se declaró la Alerta de Violencia de Género en Chiapas y manifestamos nuestra preocupación por el evidente incumplimiento al mandato federal para atender la emergencia derivada de la violencia hacia las mujeres en Chiapas, que implica de manera prioritaria garantizar protección, seguridad, vida, reparación de daños y medidas de no repetición.

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